Sobre el humano

Reykjavík, 2017

Utilizar la duda como método para llegar a la verdad no me parece compatible con las preguntas esencialmente existencialistas. Así, aunque intente dudar de todo lo que creo ser, de todo lo que creo que me gusta, de todo lo que creo detestar, de todas mis creencias; este camino solo conduce a una irremediable ansiedad que produce vértigo al enfocarla hacia nuestra propia existencia.

La cuestión que más me retorcía la cabeza databa sobre la dualidad de nuestra personalidad, es decir, la diferencia entre la manera en que pensamos ser y en la que nos percibe el resto. Este agonizante perspectivismo me llevó a plantearme que quizás nuestros pensamientos solo existan como tal dentro de nosotros mismos, ya que al exteriorizar cualquier hecho, una metamorfosis del mismo ocurre al penetrar en la mente del receptor. En este sentido, me invadió la sensación de que el concepto de la originalidad pueda estar sobrevalorado, ya que realmente cada suceso del mundo es experimentado de una manera diferente por cada uno de nosotros.

Llegar a esta conclusión alegró mi ser inesperadamente, ya que sentí que cada uno de nosotros es un verdadero ente creativo que tiene necesariamente la capacidad de aportar nuevos matices a la historia de la especie humana.

Sin embargo, aunque todos poseamos una única y exclusiva realidad, es curioso que el humano necesite a otro humano para conseguir desarrollarse. El contacto con el resto de entes lleva a la mente del propio a fluir en diversas direcciones alternativamente. Este desarrollo intelectual común es un guiño a la más primitiva necesidad de sociabilidad del ser humano.

Aunque cada persona vea el mundo desde una ventana de diferentes tonalidades a la del resto, nuestra realidad no puede sostenerse sin hacer fricción con la de los otros; por ello resulta absurdo existir sin ponerla en contacto, aislar nuestras palabras es como tratar de alimentarse a base de piedras; cerrar la ventana de nuestra realidad al exterior es el verdadero suicidio del género humano.

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